8 secretos para una revisión exitosa para el regreso a clases

¿Mochila? Lista. ¿Vacunación de refuerzo? Lista. ¿Limpieza dental? ¡Lista!

Las visitas periódicas al dentista son importantes durante todo el año, pero una revisión para el regreso a clases es importante para combatir la enfermedad crónica más común que se encuentra en niños de edad escolar: las caries. De hecho, las enfermedades dentales provocan que los niños se pierdan más de 51 millones de horas de escuela cada año. Aunque el regreso a clases será algo diferente este año, programar la cita de su hijo para el regreso a clases sigue siendo importante. Lea “COVID-19: Qué esperar cuando se vuelva a abrir el consultorio de su dentista” para obtener información sobre los pasos adicionales que los dentistas están tomando a fin de proteger a los pacientes.

La prevención y la detección temprana pueden ayudar a evitar dolores, problemas para comer, dificultad para hablar y ausencias escolares. “Cuando las personas comienzan con las visitas de revisión con el pediatra para asegurarse de que sus hijos estén listos para regresar a la escuela, deben asegurarse de que los dientes sean parte de esas revisiones”, dice la dentista pediátrica y portavoz de la Asociación Dental Estadounidense, Dra. Mary Hayes.

Planifique por adelantado

Entre las parrilladas, viajes de campamento y toda la lista de actividades por hacer en el verano de su familia, es fácil que la fecha del regreso a clases lo tome por sorpresa. Lamentablemente, es posible que muchos padres de familia no piensen en programar una cita hasta agosto, mes que, dice la Dra. Hayes, es una de sus temporadas más ajetreadas. “El ajetreo es bastante intenso”, dice.

Dese suficiente tiempo creando el hábito de programar la cita cuando su hijo reciba su reporte de calificaciones en la primavera cada año. “Planificar por adelantado es algo bueno”, dice la Dra. Hayes. “Si las familias desean evitar el ajetreo del regreso a clases en agosto, entonces planifiquen programar las citas a principios del verano”.

Fomente en casa hábitos dentales apropiados para la edad

El mejor tipo de revisión es una revisión sin caries. Las mamás y los papás pueden ayudar con esto animando a sus hijos a cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos y a usar el hilo dental una vez al día. Este es el consejo de la Dra. Hayes según las edades:

Menores de 6 años

En esta edad es posible que su hijo quiera cepillarse los dientes sin ayuda, pero no tiene las destrezas motoras finas necesarias para una buena limpieza dental. Déjelo que comience solo y ayude cuando lo necesite. “En esta edad, la boca cambia tanto que los niños de 5 o 6 años a menudo se cepillan los dientes de la misma manera que lo hacían cuando tenían 2 o 3 años”, dice la Dra. Hayes. “No cepillan las muelas nuevas y no consideran el hecho de que su boca está creciendo”.

7 a 12 años

A estas alturas, su hijo sabe qué hacer, es posible que simplemente no quiera hacerlo. Siga fomentando los hábitos de cepillar los dientes y usar el hilo dental. “Tenga en cuenta que algunas veces tiene que intervenir un poco más”, dice. “Para cuando son adolescentes, empiezan a entender cómo cuidarse a sí mismos, la responsabilidad de sus acciones, etc.”.

12 a 18 años

La Dra. Hayes dice que esta es un periodo crítico para la salud dental. “Cuando se analizan las investigaciones sobre cuándo aparecen las caries en los niños, esto tiende a ser en niños pequeños. Pero otro momento de auge es en la adolescencia y a principios de la edad adulta”, dice. “Parte de esto se debe a que los adolescentes pudieron evitar tener caries por muchos años. Por lo tanto, no cuidan de sus dientes porque no ven la consecuencia de no hacerlo”.

No permita que sus adolescentes les resten importancia a sus hábitos dentales solo porque nunca hayan tenido caries. “Los hábitos del adolescente se convertirán en los hábitos del adulto de 20 años. Queremos poder apoyarlos y respetarlos puesto que ya no son unos niños”.

El momento oportuno lo es todo

La hora del día puede ser un factor determinante en la cita de su hijo. “Es importante para un niño de cualquier edad que está acostumbrado a una siesta no programar la cita durante su hora de siesta”, dice. Si su hijo siempre está malhumorado después de despertar, considere eso también.

Para niños mayores, evite programar la cita con el dentista justo después de regresar del campamento o de la escuela. “No todos los niños tienen la energía para hacer eso”, dice. “Hay padres que quieren que se lleve a cabo un trabajo operatorio muy complicado después de la escuela ya que es cuando los niños pueden acudir a la cita. Pero si el niño ya está cansado o tuvo un día malo o tuvo exámenes, simplemente no tiene la energía para tener una cita exitosa”.

Elija a un hijo como modelo

Si ha programado citas una después de otra para sus hijos, hay una manera sencilla de decidir quién debe ir primero: elija al niño que ha tenido más experiencias positivas con el dentista. “El temperamento de cada niño será un poco diferente en cuanto a la manera en la que aborda cada visita”, dice. “Generalmente es mejor que acudan primero los que hayan tenido visitas exitosas ya que así los demás pueden ver cómo les fue”.

Un niño hambriento no es un paciente contento

Su hijo debe comer algo ligero antes de la cita. “Las personas hambrientas son personas irritables. Es mejor que estén cómodas”, dice. “Generalmente también es buena idea no darles de comer en la sala de espera antes de ver al dentista, ya que tendrán la boca llena de comida”.

Comer algo ligero también es mejor para un niño con un reflejo nauseoso saludable. “A algunos niños cualquier cosa les provoca un reflejo nauseoso”, dice. “A medida que crecen y tienen más control sobre la deglución, los niños tienden a dominar el reflejo nauseoso”.

Es mejor si su hijo se cepilla los dientes antes de la cita. “Son buenos modales”, dice la Dra. Hayes.

Deje la ansiedad en la puerta

Si su pulso se acelera con solo pensar en el dentista, es probable que su hijo se dé cuenta. “Los niños detectan la ansiedad de sus padres”, dice la Dra. Hayes. “Esto es importante con los niños, especialmente de 4, 5 y 6 años, ya que creo que los adultos con fobias son los que han tenido experiencias desagradables cuando tenían esa edad”.

Entre más pequeños sean los niños, deberá estar más consciente de cómo se está comunicando con ellos. Por ejemplo, si su hijo le pregunta sobre el relleno de una caries, no le diga, “solo te dolerá un ratito”. En cambio, anime a su hijo a que le pregunte al dentista. “Los niños deben sentir que la visita al dentista fue un éxito y vincular esta sensación positiva con la idea de que sus dientes están fuertes y sanos; de esta manera conservarán ese sentimiento durante el resto de sus vidas”.

Mantenga la calma si su hijo no coopera

Si su hijo se altera durante la visita, lo peor que puede hacer es levantarlo de la silla y abandonar el consultorio. “La siguiente visita será aún más difícil”, dice la Dra. Hayes. “Aún debe ayudarlos a sobrellevar una parte de la visita”.

Primero, investigue por qué su hijo se comporta de esa manera. ¿Está realmente asustado o está intentando evaluar la situación? “Uno de los motivos por los que creo que los niños de 4, 5 o 6 años se alteran es porque creen que se les pedirá hacer algo que no podrán hacer”, dice. “Están en un entorno que sienten que no pueden controlar y eso les molesta, así que intentamos dividir el tiempo en pasos pequeños”.

Luego, trabaje en equipo con su dentista para que se desarrolle la visita. Deje que el dentista guíe la conversación. Añada algo cuando crea que le ayudará a su hijo, al tiempo que permite al dentista y a su hijo crear una buena relación. “Dé al dentista la oportunidad de convertir la visita en una experiencia positiva”, dice.

Tome una tarjeta (o tres) al salir

Los accidentes suceden en cualquier lugar, ya sea que su hijo esté en un campamento de deportes, la clase de gimnasia o solo caminando por la calle. En caso de una emergencia, asegúrese de que los maestros y entrenadores de su hijo tengan toda la información de contacto médico que necesitan, lo que incluye el número de su dentista. Tome tarjetas de presentación para su cartera, la mochila de su hijo y el expediente de la escuela. “Los padres deben estar conscientes de los accidentes y asegurarse de que a donde quiera que vayan lleven con ellos el número de su dentista para que en caso de que su hijo tenga un accidente, puedan llamar al consultorio”, dice la Dra. Hayes.

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