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Hábitos Saludables

Estar embarazada conlleva muchas responsabilidades, y la higiene bucal no es una excepción. Para la mayoría de las mujeres, las visitas rutinarias al dentista son seguras durante el embarazo, pero notifique al consultorio del dentista en qué mes de embarazo se encuentra cuando concierte su cita. Si su embarazo es de alto riesgo o tiene alguna otra afección médica, el dentista y el médico podrán recomendar que se aplace el tratamiento necesario. Asegúrese de informar al dentista de cualquier cambio de medicamento que tome o de haber recibido algún consejo especial de su médico. Los beneficios positivos de recibir cuidado dental durante el embarazo superan los posibles riesgos, según las regulaciones de la Asociación Dental de California y el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos. Asegúrese de informar al dentista sobre cualquier cambio en la boca, como hinchazón, rojez o sangrado. Si aún no está embarazada, pero usted lo está intentando, programe una revisión dental.

Consejos para conservar una boca sana durante el embarazo:

  • Cepíllese los dientes completamente con una pasta dentífrica con flúor aceptada por la ADA dos veces al día.
  • Use seda dental entre los dientes diariamente.
  • Compre productos que tengan el sello de aprobación de la ADA.
  • Siga una dieta equilibrada. Si come entre horas, hágalo con moderación.
  • Visite al dentista frecuentemente para limpiezas y revisiones profesionales.
  • Si necesita ayuda para controlar la placa, el dentista podrá recomendarle un enjuague bucal antimicrobiano.
  • Si usted tiene náuseas matinales y está vomitando con frecuencia, trate de enjuagarse la boca con una cucharadita de   bicarbonato de sodio mezclado con agua. Si es posible, evite cepillarse los dientes inmediatamente después de vomitar; cuando los ácidos estomacales tienen contacto frecuente con los dientes, los efectos de la erosión con el tiempo puede hacer que el esmalte se deteriore.