Parte

Las Preocupaciones

La Caries del Biberón

Puede contribuir a evitar que su bebé tenga caries posteriormente si pone en práctica una rutina de higiene bucal o que desarrolle la caries del biberón en los primeros días tras el nacimiento. Empiece limpiando la boca del bebé y las encías con una gasa limpia. Esto ayuda a eliminar la placa que puede dañar los dientes que salen. Cuando empiecen a salirle los dientes al niño, cepíllelos suavemente con agua y un cepillo de dientes infantil. Cuando use biberón, eche únicamente leche en polvo para bebés, leche o leche materna en los biberones y evite las bebidas azucaradas como zumos o refrescos. Los bebés deberían terminarse los biberones de la noche y la siesta antes de irse a la cama.

Emergencias Dentales

Los accidentes pueden ocurrir en cualquier sitio y momento. Saber cómo tratar una emergencia dental puede significar la diferencia entre que su hijo salve o pierda un diente permanente. Para todas las situaciones de emergencia, es importante que el niño vaya al dentista o al servicio de urgencias lo antes posible.

Aquí tiene algunos consejos por si su hijo experimenta una emergencia dental común:

  • En caso de pérdida de un diente, manténgalo húmedo en todo momento. Si puede, intente volver a colocar el diente en el alvéolo sin tocar la raíz. Si no es posible, colóquelo entre la encía y el carrillo del niño, o en leche. Diríjase a la consulta del dentista inmediatamente.
  • En caso de un diente partido, enjuague inmediatamente la boca con agua templada para limpiar la zona. Coloque compresas frías en la cara para bajar la hinchazón.
  • Si su hijo se muerde la lengua o el labio, limpie la zona con cuidado y aplique compresas frías.
  • En caso de dolor de dientes, enjuague la boca con agua templada para limpiarla. Use seda dental cuidadosamente para eliminar los alimentos atrapados entre los dientes. No coloque una aspirina sobre el diente que duele o los tejidos de la encía.
  • En caso de que un objeto quede atrapado en la boca, intente extraerlo con cuidado con seda dental, pero no trate de extraerlo con un instrumento afilado o puntiagudo.

Chuparse el Pulgar

La succión es un reflejo natural y los bebés y niños pequeños pueden chuparse el pulgar, los dedos, los chupetes u otros objetos. Puede ayudarlos a relajarse o puede hacer que se sientan seguros o felices. La mayoría de los niños deja de succionar a los cuatro años. Si su hijo sigue chupándose el pulgar después de que los dientes permanentes hayan aparecido, puede tener problemas en la alineación de los dientes y en la mordida. La frecuencia, intensidad y duración de un hábito determinarán si puede causar o no problemas dentales. Los niños que se meten el pulgar en la boca pasivamente tienen menos probabilidades de tener dificultades que los que succionan el pulgar enérgicamente.
Si le preocupan los hábitos de succión de su hijo, hable con el dentista.

Mantenedores de Espacio

Los mantenedores de espacio ayudan "hacer sitio" para los dientes permanentes. Su hijo puede necesitar uno si pierde un diente de leche prematuramente, antes de que el diente permanente esté listo para salir. Si un diente de leche se pierde demasiado pronto, los dientes adultos pueden aparecer en el espacio vacío en lugar de donde les corresponde. Cuando hay más dientes adultos listos para salir, es posible que no haya espacio suficiente para ellos como consecuencia de la pérdida de espacio. Para evitar que esto ocurra, el dentista podrá recomendar un mantenedor de espacio para mantener abierto el espacio que ha dejado el diente perdido.

Selladores dentales

Los selladores dentales son una forma rápida y sencilla de proteger los dientes del niño y actúan como una barrera ante la caries. Por lo general, se aplican en las superficies de masticar de los dientes posteriores y, a veces, se utilizan para cubrir orificios y hendiduras. Sellar un diente es rápido y prácticamente no hay ninguna incomodidad. Mientras el sellador sigue intacto, la superficie del diente estará protegida contra la caries. Resisten bien la fuerza de una masticación normal, pero puede que sea necesario volver a aplicarlos. Tantos los dientes de leche como los permanentes pueden beneficiarse de los selladores. Pregunte al dentista si serán de ayuda para su hijo.

Protectores Bucales

Los protectores bucales pueden ayudar a proteger al niño de una urgencia dental. Deberían llevarse siempre que el niño practique deportes y actividades recreativas. Los protectores amortiguan los golpes que, de otro modo, provocarían la rotura de dientes, heridas en los labios y la cara y, a veces, incluso fracturas de mandíbula. Si el niño participa en tales pasatiempos, pregunte al dentista por los protectores bucales hechos a medida.

Oclusión Dental Defectuosa

La oclusión dental defectuosa, o mordedura deficiente, es un problema que hace que los dientes estén amontonados, torcidos, desalineados, o que las mandíbulas no encajen correctamente. Puede llegar a notarse especialmente entre los 6 y 12 años, cuando aparecen los dientes permanentes del niño. Si no se trata pronto, una mordedura deficiente puede dificultar la limpieza de dientes y encías cuando hay dientes torcidos o amontonados, con lo que aumenta el riesgo de padecer caries y enfermedad de las encías.

La mordedura deficiente también puede:

  • Afectar al desarrollo adecuado de las mandíbulas.
  • Hacer que los dientes que sobresalen corran el riesgo de astillarse o romperse.
  • Afectar a los actos de comer y hablar.
  • Hacer que algunos dientes se desgasten anormalmente o a un ritmo más rápido que los que están correctamente alineados.