8 Secretos para Triunfar en el Chequeo Dental de la Vuelta al Cole

¿Mochila? Chequeada. ¿Revacunación? Chequeada. ¿Limpieza dental? ¡Chequeada!

Las visitas regulares al dentista son importantes todo el año, pero un chequeo en la vuelta al colegio es clave para luchar contra la enfermedad crónica más común en niños de edad escolar: la caries. De hecho, los niños pierden más de 51 millones de horas escolares al año debido a enfermedades dentales.

La prevención y detección temprana pueden ayudar a evitar dolor, problemas al masticar, dificultad para hablar y ausencias escolares. “Cuando la gente empieza a hacer chequeos con el pediatra para asegurarse de que sus hijos están listos para volver a la escuela, asegúrate de que los dientes son parte del chequeo”, dice la Dra. Mary Hayes, dentista pediátrica y portavoz de la Asociación Dental Americana.

Planea con Tiempo

Entre comidas al aire libre, viajes de acampada y todo lo demás en tu lista familiar veraniega, es fácil que la escuela se te escape. Desafortunadamente, muchos padres no piensan en hacer una cita hasta agosto, que según la Dra. Hayes es una de las épocas más atareadas: “La actividad es bastante intensa”, dice.

Date tiempo suficiente creando el hábito de llamar cada vez que tu hijo reciba su cartilla de evaluación en primavera. “Planear con tiempo es bueno”, dice la Dra. Hayes. “Si las familias quieren evitar la atareada vuelta al cole de agosto, entonces planea las citas al principio del verano”.

Fomenta Hábitos Dentales Apropiados en Casa

El mejor chequeo es un chequeo sin caries. Las mamás y los papás pueden ayudar a que así sea animando a sus hijos a lavarse los dientes dos minutos dos veces al día y a usar seda la dental una vez al día. Estos son los consejos de la Dra. Hayes para cada edad:

6 Años o Menos
A esta edad, tu hija puede querer cepillarse sola pero sus habilidades motrices no son lo bastante buenas para hacerlo bien. Déjala empezar a hacerlo y apresúrate a ayudarla cuando lo necesite.  “A esta edad, la boca está cambiando tanto que los niños de 5 o 6 años con frecuencia se lavan los dientes igual que cuando tenían 2 o 3”, dice la Dra. Hayes. “No están incorporando sus muelas nuevas, y no están teniendo en cuenta el hecho de que la boca está creciendo”.

De 7 a 12 Años
A esta edad, tu hijo ya sabe lo que hacer, pero puede que no quiera hacerlo. Sigue fomentando  los saludables hábitos del cepillo y la seda dental. “Se consciente de que a veces tienes que hacer por ellos un poco más”, dice la doctora. “Cuando sean adolescentes, empezarán a entender los cuidados personales, a sentirse responsables de lo que hacen y ese tipo de cosas”.

Entre 12 y 18
La Dra. Hayes dice que este es un momento decisivo para la salud dental. “Según los estudios, las caries tienden a aparecer en los niños cuando son pequeños. Pero otra época frecuente es en la adolescencia y primeros años de la juventud”, dice. “Parte de esto tiene que ver con el hecho de que los adolescentes pueden olvidarse durante muchos años y no tener caries nunca. No es que necesariamente se cuiden los dientes porque vean las consecuencias de no hacerlo”.

No dejes que los hábitos de tus hijos adolescentes dejen de ser evidentes, se olviden. “Los comportamientos de un adolescente se van a traducir en los del muchacho de 20 años. Debemos poder apoyarlos y ser respetuosos porque ya han dejado de ser niños”.

El Momento lo es Todo

El momento del día puede favorecer o arruinar la cita de tu hijo. “Es importante que un un niño de cualquier edad que está acostumbrado a echar la siesta no concierte una cita a esa hora”, dice la doctora. Si tu hijo se levanta de mal humor después de dormir, tenlo en cuenta también.

Para los niños mayores, evita apiñar las citas dentales justo después de un día de acampada o escuela. “No todos los niños tienen la energía para hacer esto”, dice. “Tengo a padres que quieren hacer el trabajo elaborado, importante después de la escuela porque es entonces cuando los niños salen. Pero si el niño ya está agotado o ha tenido un mal día o tiene exámenes, no tendrá el aguante suficiente para estar bien durante toda la cita”.

Haz que Un Niño Sirva de Modelo

Si has concertado citas seguidas para tus hijos, hay una forma sencilla de decidir quién va primero: Elige el niño que haya tenido la experiencia más positiva con el dentista. “El carácter de cada niño va a ser un poco distinto cuando llegue la hora de la visita”, dice. “Generalmente es mejor que vayan primero los niños que se lo toman mejor para que los otros vean cómo les va”.

Un Niño Hambriento No es Un Paciente Feliz

Dale a tu hijo una comida ligera antes de la visita. “La gente se pone de mal humor cuando tiene hambre. Te conviene que estén cómodos”, dice. “Es también una buena idea no darles de comer en la sala de espera antes de ver al dentista porque toda esa comida va a estar ahí [en sus bocas].”

Comer algo ligero es mejor también para un niño al que le dan arcadas saludables. “Algunos niños tienen arcadas porque las tienen con todo”, dice. “Al ir haciéndose mayores van controlando mejor lo que se tragan, así que los niños mayores tienden a tener menos arcadas que los más pequeños”.

Recompensa a tu hijo si se cepilla antes de la visita. “Es cortesía”, dice la Dra. Hayes.

Deja Tu Ansiedad en la Puerta

Si tu corazón se acelera al pensar en el dentista, tu hijo probablemente lo aprenda. “Los niños aprenden la ansiedad de los padres”, dice la Dra. Hayes. “Es importante con los niños, especialmente de 4, 5 y 6 años, porque creo que los adultos fóbicos son los que han tenido malas experiencias con esa edad”.

Cuanto más jóvenes sean tus hijos, más consciente debes ser de la forma en que te comunicas con ellos. Por ejemplo, si tu hijo pregunta sobre un empaste dental, no digas, “no te va a doler por mucho tiempo”. En cambio, anima a tu hijo a preguntarle al dentista. “Con cualquier niño, el objetivo es que sea capaz de pensar que puede conseguir que la visita sea buena y conectar ese pensamiento positivo con la idea de que sus dientes están sanos y fuertes para que conserve ese mensaje el resto de su vida”.  

Mantén la Calma Si Tu Hijo No Coopera

Si tu hijo se altera cuando llega la hora de la visita, lo peor que puedes hacer es arrancarlo de la silla y marcharte. “La próxima visita va a ser más dura”, dice la Dra. Hayes. “Todavía tienes que ayudarle a acabar la visita”.

Primero, evalúa por qué tu hijo está actuando así. ¿Está realmente asustado o está tratando de poner a prueba la situación? “Una de las razones por las que creo que los niños de 4, 5 o  6 años se alteran es que piensan que se les está pidiendo algo que no les va a salir bien”, dice. “Están en un ambiente que creen que no pueden controlar y eso los altera, así que trata de desglosarlo en pasos pequeños”.

Trabaja en equipo con tu dentista para que la visita vaya bien. Deja que el dentista lidere la conversación. Acude en su ayuda cuando mejor lo creas, permitiendo que el dentista y tu hijo construyan una buena relación. “Dale al dentista la oportunidad de cambiar el curso de la visita”, dice la doctora.

Agarra una Tarjeta (o Tres) al Salir

Los accidentes pueden ocurrir tanto si tu hijo está en un campamento deportivo, una clase de gimnasia o caminando por la calle. En caso de emergencia, asegúrate de que los profesores y entrenadores de tu hijo tienen toda la información de contacto que necesitan, incluido el número de tu dentista. Agarra tarjetas de visita para tu billetera, la mochila de tu hijo y tus archivos de la escuela. “Los padres deben estar atentos a los accidentes y asegurarse de que a donde quiera que van, llevan el número de sus dentistas, y si su hijo sufre un accidente, ciertamente pueden llamar a la consulta”, dice la Dra. Hayes.