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ATM

La articulación temporomandibular, llamada ATM, está formada por las articulaciones y los músculos de la mandíbula que hacen posible que la boca se abra y cierre. En cada lado de la cabeza, la ATM trabaja cuando se mastica, habla o traga e incluye los ligamentos y músculos, así como el hueso de la mandíbula. Controla también la mandíbula inferior cuando esta se mueve hacia adelante, atrás y de lado a lado. 

Cada ATM tiene un disco entre la bola y alvéolo. El disco amortigua la carga a la vez que permite que la mandíbula se abra ampliamente, rote o se deslice. Cualquier problema que impida que ese sistema complejo de músculos, ligamentos, discos y los huesos funcione correctamente podría desembocar en un doloroso desorden de la ATM.

Posibles causas de los trastornos de la ATM incluyen:

• Artritis
• Desplazamiento
• Lesión
• La alineación de los dientes y la mandíbula
• Estrés y rechinar los dientes

El diagnóstico es un paso importante antes del tratamiento. Parte del examen incluye comprobar si las articulaciones y los músculos están doloridos, hacen chasquidos al abrir la boca o presentan dificultad de movimiento. Según el diagnóstico, el dentista podrá enviarle a un médico o a otro dentista.

Hay varios tratamientos para los trastornos de la ATM. Este proceso gradual del National Institute of Dental and Craniofacial Research permite probar un tratamiento sencillo antes de pasar a uno más complejo. La NIDCR recomienda además un "menos es a menudo mejor" en el tratamiento de los trastornos de la ATM.

Las siguientes prácticas que puede hacer usted mismo podrían recomendarse:

• comer alimentos más suaves
• evitar masticar chicle y morderse las uñas
• modificar el dolor con bolsitas de calor
• practicar técnicas de relajación para controlar la tensión de la mandíbula, como la meditación o la biorretroalimentación

Si resulta necesario por sus síntomas, los siguientes tratamientos podrían recomendarse:

• ejercicios para fortalecer los músculos de la mandíbula
• medicamentos recetados por el dentista, por ejemplo, relajantes musculares, analgésicos, medicamentos contra la ansiedad o antiinflamatorios
• una protección dental para la noche o una férula para reducir la costumbre de apretar o rechinar los dientes

En algunos casos, el dentista podrá recomendar que para corregir una mordida deficiente se ajusten o se dé forma a algunos dientes. También podría recomendarse una ortodoncia. El dentista puede sugerir la terapia más adecuada en función de la causa.