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Medicamentos con Receta

Algunas veces después de una intervención dental, su dentista podría recetarle un analgésico narcótico como hidrocodona u oxicodona para ayudar a aliviar el dolor. Cuando se utilizan según lo indicado, usted debe saber que estos medicamentos son eficaces para minimizar el dolor posoperatorio. Pero usar estos medicamentos con cualquier otro propósito es ilegal, peligroso, e incluso puede ser letal.

Desafortunadamente, los medicamentos con receta se han convertido en una fuente importante de abuso farmacológico entre los adolescentes y los jóvenes. Estos medicamentos son a menudo obtenidos mediante un amigo o un familiar que ha recibido una receta para un propósito legítimo. Los padres son a veces engañados para que entreguen estos medicamentos con el fin de tratar algún síntoma aparente de sufrimiento físico o dolor. Con más frecuencia, son robados del botiquín o recogidos de la basura.

Usted juega un papel importante para evitar que los medicamentos con receta se conviertan en una fuente de abuso farmacológico en su hogar y en su comunidad. Para ayudar a evitar que estos medicamentos se conviertan en una fuente de abuso, considere tomar las siguientes medidas:

  • Comuníquese. Hable con sus hijos sobre los peligros de usar medicamentos recetados con propósitos no médicos. Asegúrese de que entienden que los medicamentos con receta no son necesariamente seguros (o más seguros) sólo porque son legales. Los medicamentos con receta pueden ser tan adictivos y peligrosos (incluso letales) como las drogas ilegales de la calle. Además sólo son legales para la persona para quien han sido recetados.
  • Guárdelos en un lugar seguro. Guarde apropiadamente sus medicamentos con receta. No los deje en lugares previsibles y accesibles como su botiquín. Escóndalos en lugares inesperados o, incluso mejor, enciérrelos bajo llave para asegurarse de que usted no se convierte en el proveedor de su hijo adolescente.
  • Monitoree. Esté al tanto de si alguien más —especialmente su hijo, o sus amigos o amigas— pueden haber estado tomando sus pastillas. Anote cuántas pastillas hay en cada uno de sus botes o cajas recetadas y haga seguimiento de sus recargas. Esto vale para su propia medicina, así como para la de sus hijos adolescentes u otros miembros de la familia.
  • Descarte. Descarte apropiadamente sus medicamentos sin usar, no deseados o caducados. Si usted no puede asistir a un día de retirada de medicinas, trate de mezclar medicinas recetadas con restos de café o arena para gatos. Esto hace las pastillas menos atractivas y menos reconocibles para cualquiera que pueda ver su basura, incluyendo a sus hijos.
  • Corra la voz. Cuéntele a su familia, amigos y vecinos que los adolescentes están ahora utilizando medicinas con receta para drogarse. Anímelos a hablar con sus hijos, a poner a salvo sus medicinas y a contárselo a otras personas en sus comunidades.
    Para más información sobre cómo evitar que su hijo sea víctima del abuso farmacológico visite El Proyecto de Abuso de Medicinas.