Protectores bucales

Imagina lo que sería si de pronto perdieras uno o dos de tus dientes delanteros. Reír, hablar, comer; todo eso sería modificado de golpe. Saber prevenir lesiones en tu boca y cara es especialmente importante si participas en deportes organizados u otras actividades recreativas

Los protectores amortiguan golpes en la cara, minimizando el riesgo de dientes rotos y heridas en labios lengua, cara o mandíbula. Normalmente cubren los dientes superiores y son una excelente forma de proteger los tejidos blandos de tu lengua, labios y revestimiento de las mejillas. “Tus dientes superiores se llevan lo peor del trauma al sobresalir más”, dice el Dr. Thomas Long, dentista privado y dentista de los Huracanes de Carolina en la liga profesional de hockey. Tus dientes de abajo están más protegidos al estar algo más atrás”.

¿Cuándo Debes Usar Un Protector Bucal?

Cuando se trata de proteger tu boca, un protector bucal es una pieza complementaria esencial que debe formar parte de tu uniforme deportivo estándar desde una edad temprana.

Si bien los deportes de contacto, como el boxeo, tienen más riesgo para la boca, cualquier deportista también puede sufrir una lesión dental en actividades que no son de contacto, como la gimnasia y el patinaje.

Tipos de Protectores Bucales

El mejor protector bucal es uno que ha sido hecho a medida para tu boca por tu dentista. Sin embargo, si no puedes permitirte un protector bucal hecho a medida, debes usar un protector prefabricado o uno adaptable de hervir y morder que puedes encontrar en la farmacia. Investiga más sobre cada opción:

  • Hecho a medida: Estos protectores los hace un dentista especialmente para ti. Son más caros que otras versiones porque son creados de forma individual para que te queden bien y estés cómodo.
  • De hervir y morder: Estos protectores bucales pueden comprarse en muchas tiendas deportivas y farmacias y suelen ofrecer mejor ajuste que los protectores prefabricados. Primero se ablandan en agua (se hierven), y luego se insertan para permitir que se adapten a la forma de tu boca. Siempre asegúrate de seguir las instrucciones del fabricante. CusMbite MVP es un protector bucal de hervir y morder que cuenta con el Sello de Aceptación de ADA.
  • Prefabricado: No son caros y ya vienen preformados, listos para usar. Desafortunadamente, a veces no se ajustan muy bien a tu boca. Pueden ser voluminosos y hacer difícil que respires o que hables.

Proteger Tus Frenos

Un protector bucal que calce apropiadamente puede ser especialmente importante para aquellos que tienen frenos o puentes fijos. Un golpe en la cara puede dañar soportes ortodónticos u otros aparatos fijos de ortodoncia. Un protector bucal provee además una barrera entre los frenos y tus labios o mejillas, lo que te ayudará a prevenir lesiones en tus encías y mejillas.

Habla con tu dentista u ortodoncista sobre la selección de un protector bucal que brinde la protección adecuada. Aunque algunos protectores bucales sólo cubren los dientes superiores, tu dentista u ortodoncista podrían recomendarte que uses un protector bucal en los dientes inferiores si llevas frenos en ellos.

Si tienes un retenedor u otro dispositivo removible, no lo uses durante la práctica de deportes de contacto.

Cuidado y Reemplazo del Protector Bucal

Pregunta a tu dentista qué momento es adecuado para reemplazar tu protector bucal, pero reemplázalo inmediatamente si hay señales de desgaste, está dañado o no calza bien. Los adolescentes y niños pueden necesitar reemplazar sus protectores bucales más a menudo porque sus bocas están creciendo y cambiando.

Entre juegos, es importante que mantengas tu protector bucal limpio y seco. Estos son algunos consejos para asegurarte de que tu protector bucal está siempre listo para usar:

  • Enjuágalo antes y después de cada uso, o cepíllalo con un cepillo y pasta de dientes.
  • Lávalo con frecuencia en agua fresca y jabonosa. Luego enjuágalo bien.
  • Durante los chequeos, lleva tu protector bucal contigo para que sea examinado. Tu dentista también puede darle una limpieza a fondo.
  • Guarda y transporta tu protector bucal en un contenedor grueso que tenga ventilación para que pueda secarse y evitar que crezcan bacterias.
  • Nunca dejes tu protector bucal al sol o en agua caliente.
  • Chequea si se te ajusta bien, y si hay señales de desgaste o rotura para ver si hay que reemplazarlo.
  • Algunos protectores bucales han sido víctimas de mascotas de la familia, que los ven como juguetes para morder. Guarda tu protector bucal y su caja en un lugar en que tu mascota no pueda alcanzarlo.

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