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Protectores bucales

Imagine cómo sería perder de repente uno o dos dientes frontales. Sonreír, hablar, comer... todo se vería afectado de repente.

Los protectores bucales ayudan a amortiguar un golpe en la cara y minimizan el riesgo de que se rompan los dientes y se lastimen los labios, la lengua, la cara o la mandíbula. Por lo general, cubren los dientes superiores y son una forma óptima de proteger los tejidos blandos de la lengua, los labios y el revestimiento de las mejillas. Saber cómo evitar lesiones como estas es especialmente importante cuando se practican deportes organizados u otras actividades recreativas.

Cuando se trata de proteger la boca, un protector bucal es una pieza esencial del equipamiento atlético que debería formar parte del equipo estándar desde una edad temprana. De hecho, los estudios demuestran que los atletas tienen 60 veces más probabilidades de sufrir daños en los dientes si no llevan un protector bucal. Si bien los deportes de colisión y contacto, como el boxeo, son deportes de riesgo más elevado para la boca, puede sufrir también una lesión dental en actividades sin contacto, como la gimnasia y el patinaje.

Hay tres tipos de protectores bucales:

  • Hechos a medida. Estos son los que el dentista realiza expresamente para usted. Son más caros que las otras versiones, pero como están hechos a medida, por lo general ofrecen un mejor ajuste. 
  • Comerciales. Estos no son caros y están prefabricados, listos para ser usados. Lamentablemente, con frecuencia no se ajustan muy bien. Pueden ser voluminosos y pueden hacer que cueste respirar y hablar. 
  • Hervir y morder. Estos protectores bucales se pueden comprar en muchas tiendas de artículos deportivos y farmacias y ofrecen un mejor ajuste que los protectores bucales comerciales. En primer lugar se ablandan en agua (hervida) y, a continuación, se colocan y se adaptan a la forma de la boca.

El mejor protector bucal es el que el dentista hace a medida para la boca del paciente. Sin embargo, aun cuando no pueda permitirse el lujo de un protector a medida, debería llevar un protector comercial o uno del tipo de "hervir y morder" que puede adquirir en una farmacia. Si usa brackets u otro tipo de aparato dental en la mandíbula inferior, el dentista podrá recomendarle un protector bucal para estos dientes también.

Un protector bucal bien adaptado podría ser especialmente importante para las personas que llevan brackets o un puente fijo. Un golpe en la cara podría dañar los brackets o los aparatos dentales fijos. Un protector bucal representa asimismo una barrera entre los brackets y las mejillas o los labios, y limita el riesgo de lesiones en el tejido blando.

Hable con su dentista u ortodoncista para elegir un protector bucal que le proporcione la mejor protección. Aunque, por lo general, los protectores bucales solo cubren los dientes superiores, el dentista u ortodoncista podrá recomendarle que utilice uno en los dientes inferiores si tiene brackets en estos dientes.

Si tiene un retenedor u otro tipo de aparato extraíble, no lo utilice mientras practique deportes de contacto.

Algunos consejos para el cuidado de su protector bucal:

  • Enjuáguese antes y después de cada utilización o cepíllese con pasta dentífrica.
  • Limpie el protector bucal de vez en cuando en agua fría con jabón y enjuáguelo a fondo.
  • Guarde el protector bucal en un contenedor resistente que tenga ventilación.
  • No deje nunca el protector bucal al sol o en agua caliente.
  • Compruebe si está desgastado o roto a fin de sustituirlo.