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Boca de metanfetamina

 

La boca de metanfetamina, un término que designa los daños en la salud bucal y dental causados por la metanfetamina, una droga muy adictiva e ilegal, es uno de los muchos efectos devastadores que esta droga puede tener sobre la salud de quienes la consumen.

La metanfetamina es un potente estimulante del sistema nervioso central que puede provocar falta de aliento, hipertermia, náuseas, vómitos, diarrea, latidos del corazón irregulares, presión arterial elevada, daños cerebrales permanentes y caries dental galopante. Algunos consumidores describen sus dientes como ennegrecidos, manchados, podridos, rotos o que se caen”. A menudo, los dientes no se pueden salvar y deben ser extraídos. La extensa caries suele estar causada por una combinación de cambios psicológicos y fisiológicos inducidos por la droga que provoca sequedad bucal y largos periodos de escasa higiene bucal. El efecto de la metanfetamina dura mucho más que el producido por la cocaína en forma de crack —12 horas frente a una hora en el caso de la cocaína—, lo que puede dar lugar a largos períodos de escasa higiene bucal. Y mientras están bajo los efectos de la droga, los consumidores suelen desear ingerir bebidas con alto contenido calórico, gaseosas y azucaradas, o pueden rechinar o apretar los dientes, todo lo cual puede dañar los dientes.

Según la National Survey on Drug Use and Health de 2010, el consumo de metanfetamina está disminuyendo (de unos 731.000 consumidores en 2006 a 353.000 en 2010, comparando cifras del mes pasado). Sin embargo, sigue siendo una preocupación, en especial en las zonas rurales y en el oeste, suroeste y medio oeste de Estados Unidos.