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Medicamentos y Salud Oral

Muchos medicamentos, tanto los recetados por el médico como los que compra por su cuenta, pueden afectar a su salud bucal.

Uno de los efectos secundarios más habituales de los medicamentos es la sequedad bucal. La sequedad bucal aumenta el riesgo de caries y otras infecciones orales. La saliva tiene propiedades que combaten enfermedades, contribuye a evitar que los alimentos se acumulen alrededor de los dientes y neutraliza los ácidos que produce la placa. Estos ácidos pueden dañar las superficies duras de los dientes. Los tejidos orales blandos —las encías, el revestimiento de las mejillas, la lengua— también pueden verse afectados por los medicamentos. Por ejemplo, las personas con problemas respiratorios suelen usar inhaladores. Inhalar un medicamento a través de la boca puede ocasionar una infección por hongos llamada candidiasis oral. Esta infección, que también se llama aftas, surge en forma de puntos blancos en la boca que pueden ser dolorosos. Enjuagar la boca después de utilizar el inhalador puede impedir esta infección.

Los tratamientos cancerígenos pueden afectar asimismo la salud bucal. Si es posible, consulte al dentista antes de comenzar con el tratamiento. Podrá garantizar que su boca está sana y, en caso necesario, le recetará algún tratamiento para ayudarle a mantener una buena salud bucal. Al dentista también le interesan los medicamentos que tome, ya que muchos pueden influir en los tratamientos odontológicos. Es posible que el dentista desee hablar con su médico al planificar su tratamiento. Si bien son infrecuentes, también pueden producirse problemas graves de mandíbula en las personas que han sido tratadas con fármacos para fortalecer los huesos para tratar el cáncer y, en menor medida, la osteoporosis.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo los medicamentos pueden afectar su salud bucal. Es importante que el dentista conozca los medicamentos que está tomando a fin de que pueda ofrecerle el mejor cuidado dental. Informe al dentista acerca de los medicamentos que toma y su salud en general, sobre todo si ha padecido una enfermedad recientemente o sufre una afección crónica. Facilítele un historial médico completo, incluidos los nombres de los productos que toma, tanto los que tienen receta como los que se compran sin ella. Informe siempre al dentista sobre los cambios en su salud o en los medicamentos que toma.