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Control de Infecciones

Los procedimientos de control de infecciones son precauciones adoptadas en entornos de atención sanitaria para evitar la propagación de enfermedades. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en colaboración con la ADA, han desarrollado recomendaciones especiales para aplicarlas en las consultas de dentistas. El dentista se preocupa por su seguridad y trabaja duro para evitar que una infección se propague. Antes de entrar en la sala de reconocimiento, todas las superficies, como el sillón del paciente, la lámpara dental, los tiradores de los cajones y las encimeras, se han limpiado y descontaminado. Algunas consultas cubren los equipos con cubiertas protectoras, que se cambian después de cada paciente.

Los artículos que no son desechables, como las herramientas y los instrumentos odontológicos, se limpian y esterilizan entre un paciente y el siguiente. El material desechable, como las agujas o las gasas, se coloca en bolsas o contenedores especiales. Las precauciones para controlar las infecciones también requieren que todo el personal de odontología implicado en la atención del paciente use un atuendo adecuado, como guantes y, a veces, mascarillas, batas y gafas. Después de cada paciente, los accesorios desechables, como guantes y mascarillas, se desechan. Antes de atender al siguiente paciente, el equipo de tratamiento se lava las manos y se pone un nuevo par de guantes.

Al dentista y a su equipo les preocupa su bienestar. Por eso se aplican procedimientos de control de infecciones en la consulta del dentista.