Las hormonas y tu salud dental: lo que toda mujer debe saber

Tu Peso. Tu estado de ánimo. Tu deseo sexual. Tu salud dental. Hay una cosa que puede hacer que todos estos aspectos de tu salud se vuelvan locos: las hormonas.

Puede que te sorprenda saber que los cambios hormonales pueden hacerte más vulnerable a la enfermedad de las encías. Este es el porqué: Más hormonas femeninas (estrógeno y progesterona) provocan un mayor flujo de sangre a tus encías, lo que las hace más sensibles y que “sobrerreaccionen” a cualquier cosa que pueda irritarlas. “Las mujeres son más sensibles a la presencia de placa y bacterias alrededor de las encías cuando los niveles hormonales son altos”, dice la doctora de ADA, Sally Cram. “Esto hace que tus encías se inflamen, se hinchen y sangren. Si se dejan sin tratar, la inflamación prolongada de las encías puede llevar a la pérdida de hueso alrededor de los dientes y finalmente a perder dientes”.
 
Tus hormonas son una realidad de la vida, sin embargo la enfermedad de las encías no lo es tanto. En realidad es prevenible y reversible en sus estadios tempranos. Entonces, ¿qué debe hacer una mujer? Empieza por prestarle atención extra y cuidar bien de tu boca en estos cinco momentos de tu vida.

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Los cambios hormonales pueden dejar las encías de una chica adolescente enrojecidas, hinchadas y ensangrentadas. (En algunos casos, la sobrerreacción de las encías a la placa puede causar incluso que las encías aumenten de tamaño). Algunas chicas adolescentes pueden también desarrollar llagas bucales, que generalmente curan por si mismas.

¿El mejor tratamiento? La prevención. “Cepíllate dos veces al día con pasta dental fluorada, usa seda dental a diario y visita tu dentista a menudo”, dice la Doctora Cram. “Eliminar la placa y las bacterias a fondo todos los días puede reducir la inflamación, la incomodidad y el sangrado”.  

El Periodo

Puede que no notes ninguna variación en tu boca durante los días anteriores a tu periodo.  (De hecho, la mayoría de las mujeres no la notan). Pero si tienes las encías hinchadas, sangrantes, llagas bucales o glándulas salivares inflamadas, puede que las hormonas tengan la culpa. Estos síntomas deberían desaparecer cuando tu periodo acabe, pero si no desaparecen, entonces el incremento de sangrado de tus encías es señal de otra cosa. Habla con tu dentista si tienes preguntas sobre la relación que existe entre tu boca y tu ciclo menstrual.

Sigue puntualmente tu rutina dental diaria y, si te parece que tienes más sensibilidad de lo normal antes o en el curso de tu periodo, haz una cita para limpiar tus dientes una semana después de que éste termine.

Si Tomas Píldoras Anticonceptivas

La inflamación puede haber sido un efecto secundario para algunas mujeres que tomaban píldoras anticonceptivas en el pasado, pero hoy en día tenemos buenas noticias para tus encías. Los niveles de estrógeno y progesterona en las píldoras anticonceptivas recetadas son ahora demasiado bajos para causar problemas a tus encías, según una edición de febrero de 2013 de la revista Periodontology 2000.  

Aún así, es importante asegurarse de que tu dentista tiene tus formularios de historial sanitario al día si estás tomando anticonceptivos. Por estas razones:
  • Tu dentista podría tener que recetarte alguna medicina, y algunas medicinas pueden hacer que los anticonceptivos sean menos eficaces.
  • Si te van a sacar un diente, podrías estar en riesgo de una dolorosa complicación llamada alveolitis seca. Según a la edición de junio de 2016 de la revista de ADA Journal of the American Dental Association, las mujeres que toman anticonceptivos orales tienen casi el doble de probabilidades de padecer alveolitis seca en comparación con aquellas que no los toman. De 100 mujeres que tomaron anticonceptivos, 13.9 padeció alveolitis seca. De 100 mujeres que no tomaron anticonceptivos, sólo 7.5 tuvo esta complicación.

Embarazo

Durante el embarazo, las hormonas de tu cuerpo están hiperactivas. Algunas mujeres descubren que han desarrollado gingivitis del embarazo, una forma moderada de enfermedad de las encías que hace que tus encías enrojezcan, duelan y esté delicadas. Es más común entre el segundo y el octavo mes de embarazo, y puedes ayudar a que esté bajo control siguiendo una buena rutina diaria. “Estate al tanto de tu cepillado, estate al tanto de usar la seda dental y sé meticulosa con el cuidado de todo tu cuerpo”, dice la Doctora Alice Boghosian, dentista de ADA.

Ir al dentista durante el embarazo es increíblemente importante, y absolutamente seguro. De hecho, tu dentista podría recomendarte limpiezas más frecuentes durante el segundo trimestre y principios del tercer trimestre para ayudar a controlar la gingivitis. Si notas cualquier otro cambio en tu boca durante tu embarazo, visita a tu dentista.

Menopausia

La menopausia supone un cambio enorme para la vida de una mujer y para su boca, incluyendo la alteración del gusto, sensaciones de ardor en la boca y una mayor sensibilidad. “Todo eso está relacionado con las hormonas”, dice la Doctora Boghosian.

Pero hay dos cambios críticos a los que debes estar muy atenta: la sequedad de boca y la pérdida de hueso. “La saliva limpia los dientes y enjuaga las bacterias causantes de la caries de tus dientes”, dice la Doctora Boghosian. “Cuando tienes la boca seca, tu flujo de saliva disminuye y tienes mayor riesgo de caries”.

Habla con tu dentista si tienes sensación de sequedad.“Si la boca seca es un problema para ti, chupa trocitos de hielo o caramelos sin azúcar, bebe agua u otras bebidas sin cafeína y usa spray para la boca seca sin necesidad de receta o enjuágate para reducir la sequedad”. dice la Dra. Cram. “Tu dentista también podría recomendarte pasta fluorada especial con receta para ayudarte a reducir el riesgo de caries dental”.

Lo que comes puede asimismo marcar la diferencia cuando se trata de la sequedad de boca. Evita alimentos salados, picantes, pegajosos y azucarados, así como alimentos secos que sean difíciles de masticar. El alcohol, el tabaco y la cafeína también pueden empeorar la boca seca. Por la noche, dormir con un humidificador en tu habitación también puede marcar la diferencia.

La pérdida de hueso en tu mandíbula puede llevar a la pérdida de dientes.“La disminución de estrógeno que ocurre con la menopausia también te pone en riesgo de perder densidad de hueso”, dice la Dra. Boghosian. “Las señales de pérdida de hueso en tu mandíbula pueden ser algo tan simple como encías que se retraen. Cuando tus encías se retraen, más diente queda expuesto y eso pone una mayor parte de tu diente en riesgo de caries. Y si tienes la boca seca, es un golpe doble”.

Para ayudar a reducir tu riesgo de pérdida de hueso, coordina tus esfuerzos con tu dentista o médico para estar segura de estar tomando la cantidad apropiada de calcio y vitamina D, no fumes y evita consumir alcohol en exceso.

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