Cáncer, Durante el Tratamiento

En el curso del tratamiento podrías experimentar efectos secundarios moderados o más graves. Abajo hay una lista de los efectos secundarios más comunes y sus opciones de tratamiento. Asegúrate de consultar con tu equipo de tratamiento antes de cualquier revisión dental, en especial si llevas un puerto debajo de la piel para recibir medicación o alimento. Esto es importante porque los pacientes con puerto pueden estar tomando medicación anticoagulante que puede hacer que sangres más en intervenciones dentales y médicas, y puede aumentar tu riesgo de infección.

Aquí está una lista de algunos de los efectos secundarios más comunes y las opciones de tratamiento:

Úlceras Bucales

Las úlceras bucales son úlceras que se forman en el tejido blando dentro y alrededor de la boca como lengua, encías o labios. Pueden estar provocadas por quimioterapia o radiación y pueden ser moderadas o lo bastante graves para retrasar el tratamiento del cáncer.

¿Por qué son comunes en pacientes que están siendo tratados de cáncer?

La quimioterapia y la radiación actúan destruyendo células de crecimiento rápido en todo tu cuerpo. Desgraciadamente algunas células sanas son afectadas en este proceso, también las células de tu boca. Además como tu sistema inmunológico está debilitado, tu boca es vulnerable a las infecciones.

¿Qué puedo hacer para aliviarme?

Ve a que te hagan un chequeo dental y habla con tu doctor sobre tus opciones de tratamiento. Podrían recomendarte tratamientos tópicos que contengan agentes envolventes que formen una película para proteger las llagas que hay en tu boca o analgésicos que las insensibilicen. Ten cuidado al comer y al cepillarte los dientes mientras estás tomando este tipo de medicación ya que no podrás sentir si te estás haciendo más daño. También existen productos que se venden sin prescripción médica, como cremas de dientes fluoradas, que contienen aloe vera y alatoína, que dicen ser relajantes y suavizantes naturales. Habla con tu dentista acerca del uso de estos productos.

Cepíllate los dientes. Cepíllate los dientes dos veces al día con crema dental fluorada. Puedes remojar tu cepillo de dientes extra suave en agua templada para ablandarlo. ¡No te olvides de cepillarte la lengua!

Usa hilo dental a diario. Esto te ayudara a limpiar la placa bacteriana de entre tus dientes. Si tus encías están inflamadas o sangran, hazlo con cuidado y evita esas zonas, pero usa la seda dental en el resto de tus dientes.

Enjuágate la boca frecuentemente. Esto te ayudará a que no haya desechos de comida en tus dientes ni en tus encías. Evita los enjuagues que contienen alcohol. Enjuagarte con frecuencia, además de cepillarte y usar la seda dental regularmente, puede ayudar a reducir el riesgo de caries e infección. Enjuagarte también es útil para que los ácidos no estropeen el esmalte de tus dientes después de vomitar. Se recomienda reducir comiendo cítricos y otros alimentos muy ácidos. Evita el uso de enjuagues bucales con alcohol ya que pueden irritar las llagas y causar sequedad de boca.

Estas son algunas ideas para enjuagarse la boca del NIH:

o 1 cucharada pequeña de sal en 4 tazas de agua
o 1 cucharada pequeña de bicarbonato en 1 taza (8 onzas de agua)
o Media cucharada pequeña de sal y 2 cucharadas de bicarbonato en 4 tazas de agua

No consumas comida crujiente ni picante ni bebas alcohol. Tu boca puede ser muy frágil durante el tratamiento. No consumas alimentos que puedan irritar tus encías o tu boca. No uses enjuagues bucales con alcohol ni consumas bebidas alcohólicas que podrían quemar las llagas.

Si tus llagas empeoran tu doctor podría recomendar retrasar el tratamiento del cáncer hasta que la infección esté curada. Según la Clínica Mayo, la quimioterapia reduce la habilidad de tu sangre para coagularse y podría causar que tus llagas sangraran de forma moderada o severa. La pérdida de sangre y las úlceras dolorosas podrían afectar tu capacidad para comer lo que puede causar más estrés al cuerpo. Asegúrate de que hablas con tu oncólogo y tu dentista durante todo el tratamiento.

La Sequedad Bucal

La sequedad de boca ocurre cuando no tienes suficiente saliva. Puede ser un efecto secundario de ciertos medicamentos como antihistamínicos, descongestionantes, analgésicos, diuréticos y muchos otros. La boca seca puede causar un dolor de garganta constante, sensación de ardor, problemas para hablar, dificultad para tragar, ronquera y sequedad en las cavidades nasales.

¿Por qué es esto común en pacientes de cáncer?

La saliva es vital para la salud de nuestra boca. No sólo nos ayuda a descomponer y enjuagar la comida y las bacterias de nuestros dientes y encías, también nos proporciona sustancias que combaten las enfermedades en toda la boca ayudándonos a prevenir las caries y otras infecciones. En los pacientes que siguen un tratamiento de cáncer, el uso de ciertos medicamentos, la quimioterapia y la radiación pueden reducir considerablemente la cantidad de saliva producida al afectar directamente las glándulas salivales. Menos saliva puede incrementar tu riesgo de caries.

¿Qué puedo hacer para aliviarme?

Ve a que te hagan un chequeo dental y habla con tu doctor sobre tus opciones de tratamiento. Podrían recomendarte que uses saliva artificial y/o un enjuague o gel fluorado para reducir la caries causada por la sequedad de boca.

Cepíllate los dientes dos veces al día con crema dental fluorada. Puedes remojar tu cepillo de dientes extra suave en agua templada para ablandarlo. ¡No te olvides de cepillarte la lengua!

Usa seda dental a diario. Esto te ayudará a limpiar la placa bacteriana de entre tus dientes. Es esencial ya que tu cuerpo no está produciendo una cantidad adecuada de saliva que enjuague el interior de tu boca. Si tus encías están inflamadas o sangran, hazlo con cuidado y evita esas zonas, pero usa la seda dental en el resto de tus dientes.

Bebe mucha agua. Limita las bebidas alcohólicas ya que podrían causar mayor sequedad. Pregunta a tu dentista si otras opciones como los caramelos sin azúcar o el chicle pueden ayudarte.

Encías Sensibles y Enfermedades en las Encías

Las encías sensibles podrían ser un síntoma de una inflamación menor del tejido debida a la quimioterapia o de una enfermedad en las encías. Los síntomas pueden incluir sensibilidad, sangrado, inflamación o incluso pérdida de dientes.

¿Por qué es esto una inquietud para los pacientes de cáncer?

Algunos tratamientos de cáncer como la quimioterapia y el trasplante de médula ósea debilitan tu sistema inmunitario. Esto puede hacer tu cuerpo más vulnerable a las bacterias y a la infección. Las bacterias de tu boca pueden extenderse por el resto del cuerpo. Por eso es importante que veas a tu dentista poco después del diagnostico para que pueda tratar cualquier amenaza de enfermedad en las encías que tengas antes de empezar el tratamiento de cáncer.

¿Qué puedo hacer para aliviarme?

Ve a que te hagan un chequeo dental y habla con tu doctor sobre tus opciones de tratamiento. Podrían recomendarte un antiinflamatorio tópico o un enjuague desinfectante. También se suelen recetar enjuagues antibacterianos o fungicidas. Al mantener tu boca sana antes de empezar tu tratamiento del cáncer, podrías reducir potencialmente el riesgo de una infección mayor que pueda retrasar todo tu tratamiento.

Cepíllate los dientes dos veces al día con crema dental fluorada. También existen productos que se venden sin prescripción médica, como cremas dentales fluoradas, que contienen aloe vera y alatoína, que dicen ser relajantes o suavizantes naturales. Habla con tu dentista acerca del uso de estos productos.
¡Si las cerdas de tu cepillo extra suave son demasiado duras, remójalas en agua templada para ablandarlas y no te olvides de cepillarte la lengua!

Usa la seda dental a diario. Esto te ayudara a limpiar la placa bacteriana de entre tus dientes. Si tus encías están inflamadas o sangran, hazlo con cuidado y evita esas zonas, pero usa la seda dental en el resto de tus dientes.

Enjuágate la boca frecuentemente. Esto te ayudará a que no haya desechos de comida en tus dientes ni en tus encías. Evita los enjuagues que contienen alcohol. Enjuagarte con frecuencia, además de cepillarte y usar la seda dental regularmente, puede ayudar a reducir el riesgo de caries e infección. Enjuagarte también es útil para que los ácidos no estropeen el esmalte de tus dientes después de vomitar. Se recomienda reducir comiendo cítricos y otros alimentos muy ácidos.

Estas son algunas ideas para enjuagarse la boca del NIH:

o 1 cucharada pequeña de sal en 4 tazas de agua
o 1 cucharada pequeña de bicarbonato en 1 taza (8 onzas de agua)
o Media cucharada pequeña de sal y 2 cucharadas de bicarbonato en 4 tazas de agua

Dolor de Mandíbula

El dolor en la mandíbula y en la cara es un efecto secundario, especialmente si has recibido terapia con radiación cerca de tu cabeza o de tu cuello. El dolor en la mandíbula y en la cara puede incluir dolor dentro o alrededor del oído, sensibilidad en la mandíbula, dolor al morder o dolor de cabeza.

¿Por qué es esto común en pacientes de cáncer de cabeza y cuello?

La terapia con radiación puede causar inflamación y cicatrices alrededor de los músculos de la mandíbula. Otra fuente de dolor mandibular puede ser el rechinar de dientes que suele ir asociado al estrés.

¿Qué puedo hacer para aliviarme?

Ve a que te hagan un chequeo dental y habla con tu doctor sobre tus opciones de tratamiento. Si tu dolor en la mandíbula es atribuido al rechinar de dientes y al estrés, habla con tu dentista sobre tus opciones de tratamiento, que pueden incluir relajantes musculares, ejercicios y medicamentos antiinflamatorios.

Para aliviar la tensión en los músculos masticatorios de tu mandíbula, el Instituto Nacional de Investigación Dental y Cráneofacial, NIDCR, recomienda que abras y cierres la boca tanto como puedas sin que te duela 20 veces. Haz esto 3 veces al día. Consulta a tu dentista para más recomendaciones.

Infección

Una infección en la boca puede presentarse de diferentes maneras. Según el NIDCR, debes contactar a tu equipo de tratamiento de cáncer si ves una úlcera, o una película blanca y pegajosa en tu boca o si experimentas inflamación o sangrado.

¿Por qué es esto común en pacientes de cáncer?

La quimioterapia reduce tu inmunidad, causando que los gérmenes que viven naturalmente en tu boca aumenten el riesgo de infecciones o empeoren cualquier infección que tengas. Estas infecciones en la boca pueden ser difíciles de curar y si son lo bastante serias podrían incluso retrasar tu tratamiento del cáncer. Es importante tratar de prevenir que no sucedan en primer lugar.

¿Qué puedo hacer para aliviarme?

Ponte en contacto con los doctores que están tratando tu cáncer inmediatamente. También te ayudará que contactes a tu dentista.

Cepíllate los dientes dos veces al día con crema dental fluorada. También existen productos que se venden sin prescripción médica, como cremas dentales fluoradas que contienen aloe vera y alatoína que dicen ser relajantes o suavizantes naturales. Habla con tu dentista acerca del uso de estos productos.
Puedes remojar tu cepillo de dientes extra suave en agua templada para ablandarlo. ¡No te olvides de cepillarte la lengua!

Usa la seda dental a diario. Esto te ayudara a limpiar la placa bacteriana de entre tus dientes. Si tus encías están inflamadas o sangran, hazlo con cuidado y evita esas zonas, pero usa la seda dental en el resto de tus dientes.

Enjuágate la boca frecuentemente. Esto te ayudará a que no haya desechos de comida en tus dientes ni en tus encías. Evita los enjuagues que contienen alcohol. Enjuagarte con frecuencia, además de cepillarte y usar la seda dental regularmente, puede ayudar a reducir el riesgo de caries e infección. Enjuagarte también es útil para que los ácidos no estropeen el esmalte de tus dientes después de vomitar. Se recomienda reducir comiendo cítricos y otros alimentos muy ácidos.

Estas son algunas ideas para enjuagarse la boca del NIH:

o 1 cucharada pequeña de sal en 4 tazas de agua
o 1 cucharada pequeña de bicarbonato en 1 taza (8 onzas de agua)
o Media cucharada pequeña de sal y 2 cucharadas de bicarbonato en 4 tazas de agua