Cáncer, Después del Tratamiento

La curación de tu boca es una parte importante de tu salud general. Después de todo, tu boca es la puerta de entrada al resto de tu cuerpo. ¡Debes hacer todo lo posible por cuidar la salud de tu boca de por vida!

Los chequeos rutinarios y las limpiezas son esenciales. Visita a tu dentista regularmente.

El tratamiento podría incluir empastar caries, endodoncias, o coronas y puentes. Debido a los efectos del tratamiento del cáncer, podrías tener caries moderadas o severas como resultado de la sequedad de boca ya que la saliva es esencial para enjuagar los desechos de comida y la placa dental de la boca.

Cepíllate los dientes dos veces al día con crema dental fluorada. ¡No te olvides de cepillarte la lengua!

Usa el hilo dental a diario. Limpiarte entre los dientes una vez al día con seda dental u otro producto hecho para limpiar entre tus dientes te ayudará a limpiar la placa bacteriana de tus dientes y encías.

Enjuágate la boca frecuentemente. Esto te ayudará a que no haya desechos de comida en tus dientes ni en tus encías. Evita los enjuagues que contienen alcohol. Enjuagarte con frecuencia, además de cepillarte y usar la seda dental regularmente, puede reducir el riesgo de caries e infección.

No utilices productos que contengan tabaco. El tabaco es hostil con tu cuerpo especialmente con la salud de tu boca 

Come alimentos nutritivos. Comer alimentos saludables ricos en vitaminas y nutrientes puede ayudar a estimular tu sistema inmunitario. Tus necesidades individuales calóricas y nutritivas dependen de tu edad, sexo, nivel de actividad física y otros factores, pero según My Plate, el sitio web del Centro de Políticas y Promoción de la Nutrición, una agencia del Departamento de Agricultura, una dieta saludable debe incluir:

  • Frutas y verduras. Combinadas, éstas deben cubrir la mitad de tu plato en las comidas.
  • Cereales. Al menos la mitad de los cereales que comas deben ser integrales, como avena, pan de trigo integral y arroz integral.
  • Lácteos. Elije alimentos lácteos bajos en grasa o sin grasa más a menudo.
  • Proteínas. Elije proteínas magras como ternera magra, pollo sin piel y pescado. Varía las proteínas que elijas para incluir también huevos, frijoles, chicharos y legumbres. Come por lo menos ocho onzas de pescado o marisco a la semana.